4 dic. 2013

Día de reposo

Siendo las 7:20 de la tarde digo: no descansé un carajo.
Para empezar, tengo faringoamigdalitis. Si, otra vez. Tendría que operarme, pero cada vez que me dicen "tendrías que sacarte las amigdalas" tiemblo del miedo. Sé que es una operación mínima, y que es sencilla. Pero no hay nada que me dé más pánico que una intervención quirúrgica.
En fin, estoy tirada en la cama desde las 5 de la tarde. Tendría que haber empezado a estudiar algo, pero todo eso es en teoría: ví The Big Bang Theory, y Pretty Little Liars toda la tarde.
Era obvio que iba a terminar cayendo enferma (no relacionar con mi post anterior, please). El sábado a la noche tenía un plan super armado. Iba a verlo a un amigo que bailaba, y de ahí me iba al cumpleaños de una amiga de una amiga, que era fiesta flluor. Estaba chocha. Sin embargo... se me cambió todo el día. Después de haberme deprimido por comprar una malla, y compensármelo gastando $650 en ropa, vine para mi casa con mi vieja. Y ahí pasó una situación horrible que me dejó sin nada de energía: Mi gata tuvo un ataque. Enloqueció, se asustó muchísimo y nos lastimó a mi y a mi vieja, y no sólo eso... se lastimó ella. Verla mal fue terrible. Parece una boludes, pero no es así para quien su única compañía en su casa es un animal. Que tanto amor brinda y sin quien nada sería lo mismo. En fin, fui a verlo a mi amigo Chris a la presentación de dos números de danza. Estuvo hermoso, creció un montón a nivel danza, y me encantó verlo. Me encantó verlos a todos en realidad. Cuestión, decidimos ir a cenar, pero empecé a sentirme mal ya desde ese momento. Me dolía la garganta, y terminé suspendiendo todo.
El domingo, seguí sintiéndome así, pero lo dejé de lado y fui al barrio a votar por los asambleístas de mi amado Huracán.
Estuve ahí un rato después de votar, con los chicos charlando, y partimos con mamá a tomar un helado, prometido desde el día anterior. Amo pasar tiempo con ella. Haberme ido fue la mejor decisión que pude haber tomado. La relación que tengo ahora con ella es otra totalmente distinta.
El domingo no hice mucho más, ignoré completamente mi malestar, y terminé tranquila el día.
El lunes, tenía un día larguísimo!!!!! Pero aún así, con la mejor de las predisposiciones.
Hago un STOP acá. Porque si alguien está leyendo esto (como ví que pasó con la entrada anterior) puede leer cosas que no quiere leer y lo invita a retirarse.
Volviendo.
El lunes fue con todo. Laburaba por un día y el martes fue el día del Trabajador Municipal. Es lo único bueno que me dio este trabajo (FYI: que ya no aguanto más y que va a tener una entrada exclusiva dedicada a él).
En fin, le puse lo mejor a ese día caluroso. Me elogiaron por mi outfit en la calle unos muchachos, así que 100% positivo. Hasta que... vino el mismísimo Huracán (si, ya me retaron por eso. Es imposible que haya sido un huracán, pero como a la noche jugaba el globo, lo quise relacionar). Igual, 0-0.... ni hablemos de eso.
Tanta motivación por qué? Porque a la noche me iba para Quilmes. Si, una salame. Re emocionada. Pero bueno, dicen que hay que disfrutar del ahora. Y en esos momentos, este tipo de gestos me completan. En fin, volví a casa y comprobé lo que temía: sin luz. A pesar de la culpa de dejar a Malvina sola... partimos. Para encontrarnos con que allá tampoco había luz... Y TAMPOCO AGUA. Así que todos los planes se cambiaron. Pero no por eso, la dejamos de pasar bien. Lo distinto que es provincia de capital. ¡Empecé el martes escuchando pajaritos y viendo verde! Realmente, lo necesitaba. Y... volvió lo que temía: mi dolor de garganta. Igualmente, me relajé y la pasé muy bien, tuve mi guiada personal y, lo que más rescato: pude abrirme y contarle una situación que siempre me costó contar y que tantos problemas me está dando. Dudo mucho que después de eso, no me enganche... pero bueno, prefiero no pensar en lo que puede llegar a pasar, y disfrutar el HOY.
Así que ese es el panorama, y el por qué de que hoy esté enferma, con faringoamigdalitis y en la cama.
Pero por suerte, tengo algunas conclusiones por compartir.
1- Odio mi trabajo, en donde me RETARON por estar enferma y me obligaron a operarme.
2- Si lo sigo aguantando, es para mantenerme, y seguir teniendo la relación que voy logrando con mi mamá.
3- Tener una tarde libre es algo que hace tiempo no me pasaba, y pretendo seguir morseando.
4- Tengo que disfrutar el Aquí y Ahora, no acordarme del Allá y Entonces, y dejar de pensar en el Mañana.
5- Me encanta La pasé muy bien en el Gran Bs. As.
6- La ciudad no es para mi.
7- Mi meta: recibirme y buscar la posibilidad de vivir en otro lado.
8- El Sur pinta muy bien.
9- Vivir tan nerviosa y al límite me está haciendo muy mal. El cuerpo es fiel reflejo del estado de la mente, y me está pasando factura. Tengo que cuidarme más, y dejar de hacerme tanto problema por todo.
10- Mi meta más próxima: vivir el hoy, y bajar mil cambios.

Por suerte, tengo algunos angelitos que me ayudan en este camino. Y no pienso mirar para atrás.

Me espera un té con miel y la primera dosis de Optamox.
Hasta la próxima.

No hay comentarios: